El golpe de calor pasa cuando la temperatura del cuerpo sube tanto que tu perro ya no logra enfriarse solo; puede dañar sus órganos y causarle la muerte (Cornell University). Los perros solo tienen glándulas de sudor en las patas y se refrescan sobre todo jadeando, así que con el calor del verano en Santa Rosalía y Mulegé el riesgo es real. Si lo sospechas, actúa en este orden: sombra, agua fresca, aire y veterinario.
No solo pasa dentro de un carro. En un estudio con perros atendidos en clínicas del Reino Unido, el 7 % de los casos se dio por hacer ejercicio y solo el % por quedarse encerrados en un vehículo (Hall y colaboradores, Animals, 2020). En otro análisis de los mismos investigadores, alrededor de 1 de cada 7 perros afectados murió (Hall y colaboradores, Scientific Reports, 2020).
Cómo reconocer un golpe de calor
La temperatura normal de un perro va de unos 38 a 39 °C; cuando se sobrecalienta puede pasar de 40.5 °C (Cornell University). No necesitas termómetro para sospecharlo. Fíjate en estas señales (PDSA; Merck Veterinary Manual):
- Al principio: jadeo fuerte, respiración rápida o con esfuerzo y cansancio.
- Si avanza: babeo o espuma en la boca, encías muy rojas o muy pálidas, vómito o diarrea, temblores, debilidad o tambaleo.
- Si es grave: confusión, convulsiones, desmayo, o vómito o diarrea con sangre.
En gatos
A diferencia de los perros, los gatos no suelen jadear para enfriarse (PetMD). Si tu gato respira con la boca abierta en un día caluroso y no se le quita al pasarlo a un lugar fresco, o si además vomita, está débil o confundido, es una urgencia. También puede tener la respiración rápida y las encías muy rojas o muy pálidas (PDSA).
Quién tiene más riesgo
- Perros de cara chata, como el pug, el bulldog francés y el bulldog inglés: en el estudio británico tuvieron alrededor del doble de riesgo que los de hocico mediano. El chow chow, el bulldog inglés y el bulldog francés fueron las razas con más riesgo (Hall y colaboradores, 2020).
- Perros con sobrepeso o más pesados de lo normal para su raza (Hall y colaboradores; Cornell University).
- Perros grandes: los de 50 kg o más tuvieron más de tres veces el riesgo de los de menos de 10 kg (Hall y colaboradores).
- Perros mayores: los de 12 años o más tuvieron el riesgo más alto por edad (Hall y colaboradores).
- Perros de pelo grueso u oscuro, como el husky o el chow chow (Cornell University).
- Perros con enfermedades del corazón o de las vías respiratorias, como la parálisis de laringe (Cornell University).
- Perros jóvenes, sobre todo machos: tienen más riesgo de sufrirlo al hacer ejercicio (Hall y colaboradores, Animals).
- En gatos: los de cara chata como el persa, los de pelo largo, los obesos, los muy viejos, los gatitos y los que tienen enfermedades del corazón o de los pulmones (PDSA).
Primeros auxilios mientras llegas al veterinario
- Sácalo del calor. Llévalo a la sombra o a un cuarto fresco (PDSA).
- Mójalo con agua fresca o de la llave, poco a poco y por todo el cuerpo, con cuidado de que no le entre agua por la nariz ni por la boca (PDSA; Cornell University).
- Dale aire con un ventilador, abriendo puertas y ventanas o con aire acondicionado (PDSA; Merck Veterinary Manual).
- Ofrécele un poco de agua para tomar cuando empiece a refrescarse, sin obligarlo (Merck Veterinary Manual; PDSA).
- Vete al veterinario de inmediato. En el camino, sigue mojándolo y ponlo frente al aire acondicionado del carro o con las ventanas abiertas; si se puede, que alguien lo vaya enfriando mientras tú manejas (Cornell University; PDSA).
Aunque parezca que ya se recuperó, necesita revisión. El exceso de calor puede dañar los riñones, alterar la coagulación de la sangre y provocar choque, y el veterinario revisa ese daño con estudios de sangre. Mientras antes se enfríe y se atienda, mejor pronóstico tiene, y un perro que ya pasó por esto tiene más riesgo de que le vuelva a pasar (Cornell University).
Lo que no debes hacer
- No lo metas en agua helada (Merck Veterinary Manual).
- No lo cubras ni lo envuelvas con toallas mojadas, ni lo cargues abrazado: así se calienta más (PDSA).
- No lo obligues a tomar agua ni se la eches en el hocico: podría inhalarla (PDSA).
- No esperes a ver si se le pasa: es una urgencia médica (Cornell University).
Cómo prevenirlo en el verano
- Pasea temprano en la mañana o ya en la noche y evita el sol de mediodía (The Royal Kennel Club; Cornell University).
- Haz la prueba del pavimento: pon el dorso de tu mano siete segundos sobre el piso. Si te duele a ti, también le duele a él. Si hay pasto, camina por ahí (The Royal Kennel Club).
- Nunca lo dejes en el carro, ni unos minutos ni con las ventanas abiertas (PDSA).
- Dale sombra y agua fresca siempre, sobre todo si pasa tiempo afuera (Cornell University).
- Bájale al ejercicio intenso cuando hace calor y hay humedad (Cornell University): el ejercicio es la causa más común (Hall y colaboradores, Animals).
- Cuida su peso: el sobrepeso aumenta el riesgo (Hall y colaboradores).
- Con gatos: revisa bodegas, cuartos y carros antes de cerrarlos, no los dejes en cuartos calientes y sin ventilación, y evita viajar con ellos cuando hace calor (PDSA).
Cuándo llevarlo al veterinario
Siempre que sospeches que se sobrecalentó, aunque se recupere en la sombra. No esperes si:
- Sigue jadeando fuerte o respira con esfuerzo aunque ya esté en un lugar fresco.
- Tiene las encías muy rojas o muy pálidas.
- Vomita, tiene diarrea, tiembla o se tambalea.
- Está confundido, convulsiona o se desmaya.
- Es de cara chata, mayor o tiene sobrepeso, o ya tenía alguna enfermedad: las enfermedades previas aumentan el riesgo de daño permanente (Cornell University).
- Después de caminar cojea, se queja o tiene las almohadillas rojas, hinchadas o con ampollas: puede ser una quemadura por el pavimento (The Royal Kennel Club).
Si estás en Santa Rosalía o Mulegé
Con un golpe de calor, actuar rápido mejora el pronóstico: empieza a enfriarlo ahí mismo y llámanos o escríbenos al 615 104 4636 o al 615 155 7280. En Veterinaria San Fernando atendemos urgencias; fuera de nuestro horario, confirma antes de salir. Más información en urgencias veterinarias y en contacto.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi perro tiene golpe de calor?
Las señales más comunes son jadeo fuerte, respiración rápida, babeo, encías muy rojas o muy pálidas, vómito o diarrea, debilidad, tambaleo, confusión, convulsiones o desmayo. Si aparecen en un día caluroso o después de hacer ejercicio, trátalo como una urgencia.
¿Con qué agua enfrío a mi perro si tiene golpe de calor?
Con agua fresca o de la llave, poco a poco y por todo el cuerpo, cuidando que no le entre por la nariz ni por la boca, y dale aire con un ventilador. No lo metas en agua helada ni lo cubras con toallas mojadas, y llévalo al veterinario aunque mejore.
¿A qué hora es más seguro pasear a mi perro en verano?
Temprano en la mañana o ya en la noche, evitando el sol de mediodía. Antes de salir, pon el dorso de tu mano siete segundos sobre el pavimento: si te duele a ti, también le duele a él.
¿Los gatos también pueden tener golpe de calor?
Sí. Los gatos no suelen jadear para enfriarse, así que si tu gato respira con la boca abierta en un día caluroso y no se le quita en un lugar fresco, o además vomita o está débil, es una urgencia. Tienen más riesgo los de cara chata como el persa, los de pelo largo, los obesos, los muy viejos, los gatitos y los que tienen enfermedades del corazón o de los pulmones.
Fuentes
- Heatstroke: A medical emergency — Riney Canine Health Center, Cornell University College of Veterinary Medicine
- What to Do in a Dog or Cat Emergency — Merck Veterinary Manual
- Heatstroke in dogs — PDSA
- Heatstroke in cats — PDSA
- Incidence and risk factors for heat-related illness (heatstroke) in UK dogs under primary veterinary care in 2016 — Hall, Carter y O'Neill, Scientific Reports (2020)
- Dogs Don't Die Just in Hot Cars: Exertional Heat-Related Illness (Heatstroke) Is a Greater Threat to UK Dogs — Hall, Carter y O'Neill, Animals (2020)
- The danger of hot pavements — The Royal Kennel Club
- Cat Panting: Possible Reasons and When To Call Your Vet — PetMD (2025-01-21)
Esta guía es informativa y no sustituye la consulta veterinaria. Si algo te preocupa de tu mascota, tráela a revisión.